España; El mundo como voluntad
Publicado: 20 abril, 2012 Archivado en: EURO 2012, Selección Española | Tags: Croacia, Del Bosque, Eurocopa 2012, Irlanda, Italia, Selección española 1 comentario »
Cuando España aterrice el Día Mundial del Medio Ambiente en el LechWalesa Airport de Gdansk, donde disputará seguro los tres primeros partidos de la Eurocopa y, según pase ese primer filtro, quizás también los cuartos de final, quizás ya sea plenamente consciente de que el pasado castiga más que premia. Era el leit-motiv de la campaña publicitaria que apoyó la presentación de la nueva camiseta de la Selección, y también uno de los verbatims más sólidos de Arthur Schopenhauer, natural precisamente de Gdansk. Cualquiera que le haya leído (u oído hablar de él) convendrá en que el filósofo alemán (pues nació en la Gdansk pre-prusiana) no era precisamente el alma de la fiesta, y aprehenderá entonces que a España le va a tocar recorrer, además del empedrado de la ciudad de Gniewino (donde se hospedará1), el del césped, uno menos concesivo y donde el azar además del talento deciden si la experiencia ha valido la pena para aprender y celebrar, o solamente para aprender. Pues si de algo se aprende, es de eso precisamente, de torcerse el tobillo entre las rocas.
Como quiera que sea que probablemente ni Serbia (que jugará ante una España en cuadro, sin los finalistas de Copa del Rey), Corea del Sur ni China parecen a priori compañeros demasiado incómodos en el paseo a Gniewino, el ejercicio más poderoso de reinvención y consolidación tendrá que librarse dentro de las conciencias de cada uno de los 23 jugadores que Del Bosque decida, sorteando palos y zanahorias, a mediados del mes de mayo, entre tauro y géminis. Tras Sudáfrica, España ha pasado por varios traumas que muchos afines han querido negar en un idioma abocado al fracaso, el del forofo, y además ha estado expuesto, como es evidente cuando de carne y sangre se trata, a temores infundados provocados por una rivalidad infecta entre Barça y Madrid2, por suerte o por desgracia los colosos que sustentan al combinado que pretende revalidar título y crearse un nombre para la posteridad con el dichoso ‘triplete’ (Euro-Mundial-Euro) el 1 de julio en Kiev. Una fecha en cuyo santoral, por suerte o por azar, se ha colado un polaco3.
Por si el peso de saberse la mejor en tiempos de exigencia no fuera suficiente, y adoquinando al factor futbolero el hasta ahora nunca tan importante psicológico, España deberá lidiar en Gdansk, la más al norte de las ocho sedes que suman Ucrania y Polonia para la Eurocopa, con un rival extra, también fantasmal, que ninguno de los compañeros de Gianni Infantino previó en el sorteo de la Eurocopa del pasado 2 de diciembre4: la historia. Aunque la turbia y descorazonadora leyenda negra de los cuartos de final quedara atrás precisamente en Viena, son justo los italianos, rival en el grupo C en Polonia, quienes quieren tocar la flauta sacudiéndose el polvo del traje y rescatando el look de media melena y barba descuidada. A hacer el trabajo sucio, que es triunfar. Quizás Cesare Prandelli no haya transmitido grandes sensaciones durante la fase de clasificación, pero el mundo entero se quedó con el partidazo de la azzurra en agosto, un amistoso cualquiera en medio de la nada, en el que Italia volvió a ser Italia y ganó de rebote al final. En aquel encuentro, España evidenció debilidades del combinado acomplejado que fue entre 1994 y 2008: nula capacidad de reacción, desidia, infortunio y, por si fuera poco, derrotismo al final. Italia salió más fortalecida de aquel 2-1en Bari que de su sólida clasificación, con 26 puntos de 30 posibles, en la tabla oficial de camino a la Eurocopa. Eso y la afamada ‘vendetta’ italiana, más estética que estática, amenazan en el inaugural la paz competitiva de la Selección.
Croacia e Irlanda no son tampoco regalos, pese a que los que saben les hayan colgado ya, como en rebajas, la etiqueta en fosforito de ‘asequibles’. Los primeros pelearon una repesca contra Turquía en la que, siendo fieles a la verdad, los euroasiáticos hicieron bastante menos que en su particular reedición del ardiente enfrentamiento en la anterior Eurocopa, con aquella salida fatal de Rüstü y la inflación de Arda Turan, hoy más conocido por caminar, con desgana o brío según le da el sol, a orillas del Manzanares. No parece Croacia rival para pelear al nivel de dos campeones del mundo, como a priori tampoco lo es Irlanda. Sin embargo estos últimos, la conforme Cenicienta del grupo, también se guardan un arma poderosa contra la memoria histórica española. Y no se trata de jugar todos los partidos antes de medianoche ni de que Trapattoni consiga agitar la varita a sus 73 años; es su ayudante, Marco Tardelli, quien sonríe sombrío tras él en el banquillo, recordando 32 años atrás, cuando su Italia empató 0-0 a España en el partido inaugural de la Eurocopa de 1980. En aquella ocasión, los ‘nuestros’ (bien haríamos en dejar de sentirlos propios si no queremos que de nuevo el glaucoma arañe la retina y nos haga enfocar mejor lo menos real) cayeron en fase de grupos. Tardelli estaba en el campo. En el banquillo español, como jugador, un hombre de cuya decisión final estarán pendientes millones de personas en apenas tres semanas: Del Bosque. El charro no disputó un solo minuto aquel partido, pero es hombre de costumbres y recuerdos, y a buen seguro que no ha dejado atrás aquella decepción, aunque no la escenifique, fiel a su costumbre.
Todo puede quedar en Gdansk, ciudad hermanada con Barcelona y rincón de ínclita inspiración para un atlético de pro como Torres (en la cuerda floja) y otro, Adrián, que empuja con fuerza a sabiendas de que el Atlético no es tan pequeño como parece: Neptuno. Entre la ciudad polaca y Kiev, escenario de la final, hay más distancia emocional que los 911 kilómetros que las separan sobre el mapa. Aquí España sólo puede decidir entre dos variedades: triunfar o fracasar. Los grises no caben cuando llegas como el mejor y no eres capaz de mantenerte. Schopenhauer sería negativo, pero lo clavó al titular su obra más reconocida: “El mundo como voluntad”. Y representación. Que es precisamente lo que la estrella en el pecho refleja.
_________________________________________________
2 POST | Tiki, taka, pum
4 VÍDEO | Sorteo íntegro de la Eurocopa 2012

[...] http://thesoccercity.wordpress.com/2012/04/20/espana-el-mundo-como-voluntad/ [...]